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En el único paso se representa el encuentro de Jesús y su Madre en el camino del Calvario. Además de los titulares componen la escena Simón de Cirene, la Verónica, la Magdalena y el Evangelista San Juan.

Las tallas de Jesús y de la Virgen fueron realizadas por el escultor flamenco, afincado en Sanlúcar de Barrameda, Peter Stherling (o Rhyling o Reling), en 1726, por encargo del fundador de la Cofradía Francisco de Mendoza, ajustándose el precio de las mismas en 186 pesos.

La talla de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos es entera con extremidades articuladas, aunque sólo está pulimentada en rostro, piernas y manos, mientras que la talla de María Santísima de los Desconsuelos es de las denominadas de "candelero" o de bastidor, siendo esculpidas ambas en madera de cedro del Segura, con encarnaduras en tonos tostados y extremidades pulimentadas en tonos brillantes, mientras que los rostros se hacen mates con un granulado típico del autor.

El primer inventario conservado (1763), nos da referencia de la existencia de la totalidad de las imágenes que han procesionado hasta la actualidad, además de la descripción de sus vestuario y enseres. Respecto a estas imágenes es probable que fueran realizadas poco tiempo antes por algún escultor que trabajase en un círculo cercano, constatándose la existencia de los hermanos Molinari como hermanos de la Cofradía, aunque Sánchez Peña afirma que, al menos el Cirineo, por afinidad artística, podría haber sido realizado por el círculo de Jácome Mayo.

Entre las intervenciones más recientes a las imágenes destacan las realizadas en 1922 por José Aguado a las manos del Cristo, y las realizadas por Miguel Láinez en la década de los años treinta a las imágenes secundarias, que, al parecer, perderían su fisonomía peculiar.

Antonio Castillo Lastrucci trabaja en la Virgen en 1962, acentuándole los pómulos y cambiándole los ojos de cristal originales por otros de nueva factura.

En 1974 se produce la incorporación al misterio de la imagen de la Verónica, antigua imagen que se encontraba en el ático de la capilla-altar de San Lorenzo y que había salido en paso aparte desde 1842 hasta los años cuarenta de este siglo, siendo restaurada y vuelta a encarnar por José Miguel Sánchez Peña.

Entre las últimas realizaciones, se procede a la sustitución de las imágenes de Simón Cirineo y San Juan Evangelista por otras de nuevo cuño, debiéndose la primera de ellas al escultor José Miguel Sánchez Peña (1990), y la segunda al escultor Francisco Javier Navarro Moragas (1992).

Paso de Misterio:

El paso es de estilo barroco, dorado y estofado. Se estrenó en 1939, y fue diseñado por el sevillano Antonio Castillo Lastrucci, tallado por José García Roldán, y dorado posteriormente por Antonio González. Se trata del primer paso de este estilo que se estrenó en Cádiz, acaeciendo el curioso hecho de que venía preparado con las tradicionales trabajaderas de los pasos sevillanos, cambiándose por los palos longitudinales idóneos para cargar al hombro.

El canasto es de línea recta en planta y perfil, de menor a mayor en el alzado, con objeto de dar cabida al Misterio. Representó en su momento un gran hito histórico y artístico de la Semana Santa de Cádiz. Está iluminado por candelabros granadinos de Prado López.




Consultas y sugerencias